lunes, 17 de febrero de 2014

Los bebés y el sol: cuidados esenciales

El sol es beneficioso en situaciones muy concretas, pero la mayor parte del tiempo hay que resguardar al bebé a la sombra, incluso en los días nublados



Los efectos perjudiciales que tienen los rayos ultravioletas sobre la piel (envejecimiento cutáneo precoz y, en algunos casos, cáncer) han llevado a que se recomiende evitar la exposición al sol de los recién nacidos y bebés menores de cinco meses. Su piel es especialmente sensible.

Dicho esto, hay un matiz: que no se les deba "poner al sol" no significa que "no les pueda ni dar el sol un momento", o incluso más prolongadamente en los meses fríos. Eso sí, en verano es mejor no sacarles de paseo entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde.

Inicialmente se desaconseja el uso de protectores solares en bebés menores de seis meses, ya que existe el riesgo de que absorban componentes nocivos para su salud a través de la piel o al chuparse las manos. Sin embargo, se cree que pueden utilizarse sin peligro si se aplican solo en pequeñas cantidades para proteger la cara y los pies. Para ellos, el "factor de protección solar" (FPS) de los filtros debe ser, al menos, de 20.

Los filtros solares no deben sustituir al protector más sencillo y eficaz que hay. El bebé debe protegerse básicamente con la ropa, usando telas finas de algodón que les cubran brazos y piernas en los meses más calurosos y poniéndoles gorras con visera o sombreros de ala, porque el mejor protector solar es la sombra.

La única sombra que no protege es la de las nubes, pues los rayos ultravioletas las atraviesan. En un día nublado, la piel de un bebé puede quemarse en apenas 10 o 15 minutos.

¿Y qué pasa con la producción de vitaminas?
Los rayos solares hacen que la piel fabrique vitamina D. El tiempo que un niño necesita estar expuesto al sol para producir toda la que necesita es relativamente escaso (de 5 a 30 minutos diarios, según la ropa que lleve) y muchos lo alcanzan al ser sacados normalmente de paseo.

Sin embargo, bastantes pediatras prefieren recetar un suplemento de vitamina D a todos los niños alimentados al pecho. Las leches para bebés ya llevan toda la que requieren, pero la materna parece como si contara con la colaboración del sol y es algo deficitaria en esa vitamina.

lunes, 10 de febrero de 2014

Cómo preparo a mi mascota para la llegada de mi bebé?

La llegada de un bebé a casa no significa que tengamos que olvidarnos de nuestra mascota. Nuestro perro o gato puede ser un buen amigo del niño, si aprende a respetar al animal y está cuidado. Algunas medidas facilitarán la convivencia entre el pequeño y el animal.

Antes del nacimiento del bebé

  • Nuestra mascota puede sentir celos de un bebé recién llegado. Por eso debemos prepararla desde meses antes del parto para que los cambios no le resulten bruscos.
  • Es importante que el padre u otra persona se preocupe más del animal, porque la madre tendrá menos tiempo cuando llegue el recién nacido.
  • Si el perro o el gato duerme en la habitación de los padres y queremos que duerma en otra habitación cuando llegue el recién nacido, debemos ir acostumbrándole ya a su nuevo lugar.
  • Hay que llevarlo al veterinario para desparasitarlo, protegerlo contra insectos y poner sus vacunas al día.

Mientras el bebé está en la maternidad

  • El padre puede llevar a casa alguna prenda del bebé para que el perro o el gato se acostumbre a su olor. Al llegar a casa, papá puede coger en brazos al bebé mientras mamá saluda a la mascota.
  • Podemos permitir que el animal huela al niño, eso sí, protegiendo su cara con las manos.

Si el niño es prematuro

  • No hay que tomar medidas especiales, porque cuando dan el alta en el hospital a un prematuro es porque puede hacer una vida normal.
  • Por si acaso, no conviene dejar al bebé nunca solo con el animal. Si duerme en una habitación separada de los padres, hay que enseñar al perro o el gato que no deben entrar allí cuando no esté presente un adulto. El animal de compañía puede hacer daño al niño sin pretenderlo, simplemente jugando con él.
  • En el caso del gato, hay que evitar que se acueste dentro de la cunita.

Cuando el bebé gatee

  • El niño puede perseguir, arrinconar y hacer daño a la mascota, e incitarle con su comportamiento a tener una reacción violenta en defensa propia.
  • Mordeduras y arañazos pueden evitarse enseñando al animal y al bebé a respetarse mutuamente desde el principio.
  • Todas las mascotas y, sobre todo, perros y gatos, pueden transmitir parásitos a través de las heces o por tocarlos. Reptiles y pájaros pueden ser portadores de la bacteria salmonella, que causa una gastroenteritis importante. Por eso, es primordial que la mascota esté desparasitada y que el niño no juegue en su rincón.

¿Y si no quiere al niño?

En general, el perro o el gato se acostumbra a compartir las atenciones con el niño. A veces el perro se muestra hostil hacia el pequeñín. En ese caso, hay que mantenerlo atado hasta que se le pasen esos sentimientos, pues podría morderle o arañarle aunque no lo haya hecho nunca antes.
Si su comportamiento agresivo se mantiene, habrá que plantearse si puede seguir viviendo en la casa.


 
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lunes, 3 de febrero de 2014

Los mejores textiles para nuestro bebé



Lo primero que debe buscar al elegir la tela para ropa de bebé es la suavidad. Esto no sólo significa que debe tener una textura rendimiento. Es importante que la superficie de la tela es suave y no agresiva, para no dañar la piel delicada de los bebés. La piel más sensible en un adulto es la parte inferior del antebrazo, así que trata de acariciar la tela allí para ver cómo se siente.

A pesar de que se sienten las telas suaves, Las telas tipo de lana diseñados para los adultos no siempre son adecuadas. Debes evitar la lana a menos que sea el grado más suave. Esto es tanto más importante porque la lana irrita la piel en la infancia pueden causar alergias de lanolina para desarrollar en su vida posterior.
También es importante para la piel de los bebés para poder respirar adecuadamente, por lo que tupidos tejidos sintéticos como el nylon son generalmente una mala idea. Los tejidos naturales como el algodón son mucho mejores y también puede proteger al bebé de otra manera porque son más resistentes al fuego.




Evitar las toxinas

Los bebés pueden absorber las toxinas a través de su piel y porque son más pequeños que los adultos, es mucho más fácil para ellos conseguir una dosis peligrosa. También tienden a masticar la ropa, así que es importante asegurarse de que todo lo que usan es libre de toxinas. A pesar de que es suave, lo mejor es evitar la seda al hacer ropa de bebé debido a que los procesos utilizados para acabar con ellos pueden dejar residuos tóxicos en el tejido.
Algunos suavizantes y acondicionadores pueden ser tóxicos, por lo que es una buena idea para lavar cualquier tipo de tejido de comprar para hacer ropa de bebé Algunos colorantes también son tóxicos - ser especialmente cuidadoso de brillantes telas de color amarillo que a menudo contienen compuestos de cromo, que pueden reaccionar con la orina de los bebés.





Tejidos Diversión

Dado que los bebés apenas están aprendiendo a moverse, es importante que no use ropa que restrinjan sus movimientos. Las telas con un poco de elasticidad son mucho más divertido para ellos usar. Algunas telas elásticas, sin embargo, son menos seguros que otros. Es importante evitar las telas apoyadas por un tejido de lycra, ya que con el tiempo, cuando la tela se desgasta, los hilos de lycra, puede desprenderse y puede ser sacado y comido.
Los bebés se sienten atraídos por las telas con texturas interesantes. Terciopelos de algodón, tejido de rizo y kohair son opciones seguras y transpirable que atraerán a sus sensibles dedos.


Tejidos que duran

Los bebés crecen rápido, así que lo que hacen, lo más probable es que no lo usará por mucho tiempo. Ropa para bebés a menudo se transmite a los hijos más sin embargo, por lo que es digno de elegir las telas que no sólo son seguros para el bebé, sino también a salvo de la bebé.


martes, 28 de enero de 2014

Consejos:

Lo que conviene saber de la lactancia materna antes de la llegada del bebé

La espera de un hijo es un periodo en que madres y padres quieren aprender muchas cosas. Así se preparan para cuando llegue el bebé. Además de artículos para niños, compran libros, leen, preguntan y escuchan las experiencias de otras familias.
Para dar a su hijo un buen comienzo, muchas mujeres dejan de fumar y cuidan más que nunca su dieta. Los hombres también colaboran en ese proyecto: van con su pareja a las revisiones médicas o a los cursos de preparación al parto.
El cuerpo de la madre se va preparando para el bebé que crece en su interior. Se notan cambios en la postura de la espalda, en mayor elasticidad de las articulaciones para facilitar el parto y… los pechos crecen para poder producir leche cuando nazca el bebé.
Planteamos a continuación algunas dudas que pueden tener las madres sobre el amamantamiento.
¿Podré dar el pecho?
Pues claro. Todas las mujeres pueden. ¿Por qué Ud. no va a poder?
“Es que mi madre no nos dió el pecho más que unas pocas semanas. Se quedó sin leche”. Quizá su madre no pudo amamantar porque le dieron unos consejos que hoy en día se sabe que eran erróneos. Es imposible que las mujeres hayan perdido la capacidad de producir leche en un par de generaciones.
¿Tengo que preparar mis pechos de algún modo?
No hace falta. El cuerpo de la madre se ocupa de ello durante la gestación: desarrollar un poco más las glándulas; hacer crecer los conductos; acumular grasa para que sirva de reserva de energía.
También se hace más oscura la areola para que el bebé la vea mejor y se desarrollan unas glándulas a su alrededor que la abrillantan y protegen.
No hace falta darse masajes, ni endurecer o intentar alargar los pezones, ni ponerse cremas en el pecho.
¿Cuándo debo poner el bebé al pecho la primera vez?
Cuanto antes. Lo mejor es en las 2 primeras horas de vida. En la actualidad se favorece que madre y bebé estén en contacto piel con piel nada más nacer. Es en ese momento cuando el bebé se coge mejor al pecho.
¿Qué sabe hacer el bebé?
Desde que nace, el bebé sabe “trepar” o “gatear” sobre el cuerpo de su madre, gracias a unos reflejos de sus manos y pies. Sabe oler la secreción de la areola y el calostro. Puede ver que hay una zona más oscura. Puede tantear con las manos y notar que el pezón está un poco más duro.
Solo hace falta sujetarle un poco y maravillarse de cómo sabe llegar al pecho sin ayuda. Al tropezar con el pezón empieza a “dar cabezazos” mientras abre la boca, y con mucha facilidad el pezón entra en ella.
Cuando lo tenga dentro, iniciará movimientos instintivos de succión. El pecho se adaptará a su boca. La lengua hará movimientos de delante hacia atrás mientras esas arrugas que hay en el paladar colaboran en el “ordeño” de la leche.
¿Qué tiene que hacer la madre?
Ponerse cómoda. Observar lo que hace el bebé. Ayudar. Confiar. Pedir ayuda o consejo a alguien con experiencia.
Es importante la comodidad cuando se da el pecho. Sobre todo al principio. Se puede hacer tumbada en la cama o reclinada en un sillón. Hay muchas posturas posibles. Con el tiempo, cuando ya se tiene experiencia, cada mujer usa la postura que más le gusta o la que le va mejor en ese momento. Lo hace sin pensar, de forma automática, con total normalidad.
¿Cómo sé si el bebé está listo para comer o tiene hambre?
Basta con observar al bebé. Los primeros indicios de que tiene hambre es que empieza a salir del sueño y a mover la boca. Luego gira un poco la cabeza a los lados o mueve los labios. En ese momento es muy fácil que se coja bien al pecho.
Si tiene más hambre se lleva las manos a la boca. Mueve más la cabeza.
Cuando se espera a que llore, suele ser difícil que se coja bien al pecho, pues se agita y se mueve de forma menos coordinada.
¿Seguro que tendré suficiente leche?
Sí. Para tener mucha leche hay que poner al bebé al pecho muy a menudo. Si el bebé succiona estimula la producción de leche. Si se le hace esperar a que sea “su hora” o se le dan biberones de agua, infusiones o leche… la producción de leche de la madre baja.
En caso de duda: ¡dar el pecho más veces!
Es bueno que vacíe bien un pecho cada vez. La leche que sale al final tiene más grasa y le ayuda a dormir y a engordar. Si quiere del otro lado puede tomar también, pero es mejor concentrarse primero en uno de los pechos.
¿Tengo que tomar algún alimento o suplementos para tener leche?
No. Basta con dar el pecho cada vez que el bebé tenga hambre. Sobre todo al principio, al menos 10-12 veces al día.
La dieta de la madre debe ser normal, variada y sana. Es normal tener un poco más de sed.
¿Me dolerá?
Amamantar no debe doler. Incluso puede ser muy placentero y agradable. Si Vd. siente dolor, pida ayuda a alguien con experiencia. Sentir dolor puede ser una pequeña dificultad para que el bebé se agarre al pecho. En cuanto se corrige, todo es más fácil.
¿Es verdad que la leche materna previene algunas enfermedades del bebé?
Hay que tener en cuenta que amamantar tiene muchas ventajas para la salud de la madre y del bebé.
Los bebés que toman el pecho enferman menos, no solo mientras son pequeñitos sino también cuando van siendo mayores. Hay menos casos de diabetes y de obesidad entre otras enfermedades. Tienen menos riesgo de tener que ir a un hospital. También su inteligencia se desarrolla mejor.
Si el bebé está sano, la familia estará más tranquila.
También tiene ventajas para la salud de la madre. Hay menos sangrado tras el parto, se recupera antes, se adelgaza sin esfuerzo y en unos cuantos meses no se tiene la regla. Y años más tarde hay menos riesgo de cáncer de mama y de fracturas.
+info:http://familiaysalud.es/vivimos-sanos/lactancia-materna/lo-que-conviene-saber-de-la-lactancia-materna-antes-de-la-llegada

Comenzamos un nuevo años juntos!


miércoles, 13 de noviembre de 2013

El primer baño del bebé



El primer baño no pasa desapercibido. Ni para la mamá ni para el bebé.
Aconsejan dar el primer baño 48 horas despúes de la caída del cordón umbilical.
El ambiente donde se lo bañará debe estar calefaccionado. El agua debe estar a unos 37 grados aproximadamente, y es muy importante que la bañera tenga poca agua.
Se debe higienizar al bebé con un jabon neutro, sosteniéndolo con firmeza. Con una mano sujetándolo por los hombros de modo que queden junto a la cabeza fuera del agua.
No olvidarnos de tener a mano tanto el toallón como el pañal limpio y la ropa que le vamos a poner.
Un momento tan especial que seguramente está lleno de anécdotas de todo tipo, y porqué no compartirlas aqui en el Blog..

martes, 22 de octubre de 2013

Consejos para comprar ropa de bebé

Como en cualquier tipo de compra, ir con tiempo para elegir lo adecuado.
Es mejor que sean prendas que se puedan lavar en lavaropas. Lavalas antes de ponérselas por primera vez.
Un bebé no necesita muchísimas prendas, ya que le quedarán chicas demasiado pronto.
Si son de buena calidad durarán más, ya que habitualmente se lavan muy seguido.
Es más cómodo y seguro que no tengan botones.
Evitá los materiales sintéticos, pueden producir alergias.
Buscá prendas de materiales naturales: algodón, batista, hilo.
Son mejores las prendas que cierran con broches.
Verificá que la abertura para la cabeza sea amplia o tenga broches.
Son muy cómodos los ositos que se abren en la entrepierna, para cambio de pañales sin tener que desabrigarlos del todo.
EstiloBebé, se preocupa por la salud de la piel de tu bebé, por eso las prendas son confeccionadas teniendo en cuenta estos detalles.

Este es el ajuar para bebé que EstiloBebé te sugiere.